Lewandowski sigue reinando

Robert Lewandowski sigue siendo el rey del gol. El astro polaco anotó un doblete en la victoria por 3-1 del Bayern de Múnich ante el Borussia Dortmund que dio la Supercopa de Alemania al campeón de la Bundesliga y, además, le sirvió a Lewy para ganar el enésimo pulso que le echó Erling Haaland. También fue el primer triunfo para Julian Nagelsmann en su sexto partido como nuevo técnico de los bávaros. El premio fue, nada más y nada menos, poder levantar el primer título de su carrera tras sus etapas en Hoffenheim y Leipzig. Con Lewandowski, todo es más fácil.

Las bajas obligaron a Nagelsmann a volver a tirar de cantera a la hora de confeccionar su onceStanisic fue el encargado de suplir al lesionado Pavard en el lateral derecho y, arriba, el técnico optó por Coman en vez de Sané por el carril izquierdo. En el Borussia, Rose sorprendió alineando al joven Moukoko junto al nene de oro Haaland en el ataque negriamarillo. Atrás, Passlack, Witsel, Akanji y Schulz formaron una línea de cuatro improvisada ante la plaga de lesiones en la defensa borusser.

Le pasaron factura las bajas al BVB. Sobre todo en el lateral derecho, donde Passlack evidenció carencias ante el constante empuje de Davies. Dos errores del zaguero borusser propiciaron las dos mejores oportunidades del Bayern en la primara parte, pero ni Müller ni Coman anduvieron finos de cara al marco protegido por Kobel. Fue de lo único achacable por parte de un Borussia que desplegó la verticalidad que tanto le caracteriza y que no se adelantó debido a los reflejos del imperial NeuerGanó dos mano a mano contra Reus y Haaland y, de esta manera, despertó a su Bayern.

Se rebelaron los bávaros. Aceptaron el intercambio de golpes. Y comenzó a aparecer LewySu primer disparo, a bocajarro, se estrelló en Witsel. Pidió penalti el polaco, pero el colegiado estaba convencido de que el cuero había chocado contra el hombro del belga. A la segunda del nueve, justo después de un tanto anulado a Moukoko por fuera de juego, fue la vencida. Gnabry colgó un centro en el corazón del área y el kíller muniqués se escapó de la marca para cabecear el cuero al fondo de la red con una potencia descomunal que dejó a Kobel sin ningún tipo de oportunidad. Fue su vigesimotercer gol en su vigesimocuarto partido contra su ex equipo. Letal.

El tanto, justo al borde del descanso, dejó en shock al Dortmund. Se notó tras la reanudación. Le hicieron falta tan solo cuatro minutos al Bayern para castigar el cúmulo de errores de Passlack en el costado diestro borusser. Davies encontró la profundidad y sirvió un centro raso que Lewy dejó pasar para que Müller subiera el segundo a puerta vacía.

Se tambaleaba el BVB. Hasta que Reus devolvió al partido a los suyos por medio de un derechazo que entró por la escuadra de Neuer. Se creció el Borussia. Apretó. Buscó el empate. Pero apareció el de siempre para poner las cosas en su sitio. El enésimo error del BVB, esta vez de Akanjidejó a Lewandowski solo ante Kobel. Y, como suele ser habitual, el rey del gol no perdonó. Lewandowski sigue reinando.

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