Parejo, el hombre del derbi

Dani Parejo sigue viviendo cerca del esqueleto del futuro estadio del Valencia, ciudad en la que reside desde hace una década. Hace la compra donde siempre, pasea por las mismas calles y sus hijos van a la guardería y colegio al que iban. Su vida personal solo ha cambiado porque sale antes para irse a trabajar. Antes tenía la ‘oficina’ a 10 minutos, hoy, a 62 kilómetros. Seguramente quien más haya notado el cambio sea Diego, su hijo mayor, que se sabe de memoria el ‘Amunt Valencia’ pero que ya no le ve jugar de blanco sino de amarillo.

Parejo se reencontrará el domingo con el Valencia, donde militó 9 años; el capitán de la Copa de Sevilla y su último ’10’ (nadie luce ese dorsal). Sus números le sitúan entre los más grandes de la historia ché: 8º jugador con más partidos (383) y 25º máximo goleador (64 goles). Parejo es el hombre del derbi, y eso que la lista de candidatos es amplia: amarillos son otros dos que fueron capitanes del Valencia (Alcácer y Albiol), está Coquelin, Emery… Hasta Gracia tiene un pasado en Vila-real. Pero Parejo está fuera de concurso.

El Valencia le quiso dar puerta y el Villarreal se la abrió de par en par. El club ché, oficialmente, justifica su salida (gratis) porque así se ahorra los 14M€ que le restaban de contrato; oficiosamente, también válida, se dice que Lim le tenía entre ceja y ceja por posicionarse con Marcelino. Su salida y la de Coquelin (el francés por 8M€) fue la mecha que terminó por encender en agosto la traca de la crispación social en Mestalla.

A Parejo esta semana le han llamado medios de aquí y de allá. Pero tanto él como el Villarreal optaron por el ‘silencio stampa’. Parejo camina ahora sin el peso del brazalete ché, sin tener que estar pendiente de todo cuanto pasa alrededor de un club como el Valencia (que es mucho y a diario). En Vila-real tiene la confianza de Emery (100% de minutos) y mantiene galones en el césped (tanto en un doble pivote con Coquelin como por delante de Iborra y Trigueros). Pero fuera es uno más. Un veterano,sí, pero también un recién llegado. Y su mente lo agradece.

Esta entrada fue publicada en 未分类 y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *